RESUMEN LAS NUEVAS ALFABETIZACIONES EN EL NIVEL SUPERIOR LOS DESAFIOS DE LAS NUEVAS ALFABETIZACIONES: LA TRANSFORMACIONES EN LA ESCUELA Y EN LA FORMACION DOCENTE

RESUMEN.

LAS NUEVAS ALFABETIZACIONES EN EL NIVEL SUPERIOR LOS DESAFIOS DE LAS NUEVAS ALFABETIZACIONES: LA TRANSFORMACIONES EN LA ESCUELA Y EN LA FORMACION DOCENTE. DE INES DUSSEL

La escuela esta en crisis, ha perdido su propia legitimidad como institución de socialización privilegiada Si antes constituía un espacio de transmisión cultural cuya cultura se  distinguía claramente del afuera y que se sostenía en una alianza entre el Estado y las familias, en la actualidad la escuela compite con otras agencias culturales como los medios de comunicación de masas y la Internet por la transmisión de saberes, la formación intelectual y la educación de la sensibilidad de los niños y adolescentes. Y compite en condiciones desventajosas, ya que por sus características “duras”,

La escuela se encuentra con sujetos bien diferentes a los que estaba acostumbrada, y a los que esperaba. Los niños hoy se saben portadores de derechos, discuten, argumentan y negocian la ley y la autoridad, y se comportan muchas veces como consumidores  precoces, clientes a los que debe satisfacerse, antes que como ciudadanos sujetos a la ley.  Lo que sucede, muchas veces, es que la escuela mantiene la apariencia escolar

La escuela entonces se convierte en una institución-cascarón,  la escuela es una de estas instituciones-cascarón que no saben cómo hacer frente a las transformaciones de las relaciones de autoridad, a la emergencia de nuevas subjetividades y a las nuevas formas de producción y circulación de los saberes.

Las demandas que hoy se plantean a la organización institucional, la estructura administrativa, la configuración del currículum y de los saberes, y sobre todo las formas en que se vincula con las familias y la sociedad más amplia, hacen que la escuela primaria sea una institución muy diferente a como se la imaginaba a fines del siglo XIX y principios del siglo XX

 

Las nuevas alfabetizaciones: qué saberes debería incluir hoy la escolaridad elemental

 La escolaridad elemental fue tradicionalmente pensada como el ámbito donde se transmitirían los conocimientos básicos necesarios para la vida en sociedad, las conocidas las tres R (tomadas de las siglas en inglés: Reading, wRiting, aRithmetics; lectura, escritura, aritmética), que perduró como la clave de la tarea de la escuela primaria desde los tiempos de Sarmiento hasta hace pocas décadas, y que influyó en la manera en que se configuraron las instituciones educativas, las concepciones sobre la docencia y las concepciones sobre los alumnos.   Conocidas como alfabetizaciones básicas.

Actualmente, la práctica de la enseñanza de la lectura y la escritura tiene otros discursos que la organizan. Se busca que los alumnos se expresen, que se apropien de los códigos lingüísticos, que produzcan textos propios y que se vinculen a la literatura de maneras más productivas y libres. La enseñanza de la lengua y la literatura busca acercarse a las situaciones reales de comunicación, jerarquiza el lugar de la oralidad y promueve formas menos rígidas de enseñanza, que plantean trabajos en grupo, interacciones directas entre los alumnos, y autocorrecciones o evaluaciones de los pares.

 

Repensando el trabajo con las nuevas Alfabetizaciones

Aquí se abordan dos alfabetizaciones “nuevas” que consideramos deberían incorporarse a nuestras concepciones sobre lo que debe transmitir la escuela básica y a la formación docente: la alfabetización tecnológica y la alfabetización audiovisual o mediática.

La alfabetización electrónica o digital, para referirse a la educación que permite conformar una relación crítica y productiva con las nuevas tecnologías.

Creemos que es fundamental que las escuelas propongan una relación con la tecnología digital significativa y relevante para los sujetos que las habitan.

La “alfabetización digital” debería ayudar a promover otras lecturas (y escrituras) sobre la cultura que portan las nuevas tecnologías, que les permitan a los sujetos entender los contextos, las lógicas y las instituciones de  producción de esos saberes, la organización de los flujos de información, la procedencia y los efectos de esos flujos, y que también los habiliten a pensar otros recorridos y otras formas de producción y circulación.

La alfabetización digital: no se trata de mantener apagada la computadora, o pelearse como “ludditas” (los destructores de máquinas de principios del siglo XIX) con las redes, sino de pensar otros usos y posibilidades que se abren a partir de los nuevos desarrollos. Como suele decirse, lo importante no es la tecnología sino lo que hagamos con ella, lo que enseñemos sobre sus usos y posibilidades, y también sobre sus límites, creemos que no es suficiente con “enseñar computación” y los programas de software (de nuevo, como si fueran técnicas asépticas y neutrales), sino que deberían sumarse otros saberes, disposiciones y sensibilidades que permitan enriquecer la vida de los alumnos, que los ayuden a plantearse preguntas y reflexiones a los que solos no accederían, y que les propongan caminos más sistemáticos de indagación, con ocasiones para compartir y aprender de y con otros

En relación con la alfabetización audiovisual o mediática, creemos que es importante proponer también formas de trabajo con la imagen y con los productos de la cultura audiovisual que enriquezcan el trabajo escolar. La imagen es uno de los modos de representación más extendidos hoy, mucho más probablemente que las palabras. Vivimos en una sociedad dominada por las imágenes, desde la televisión y la publicidad; aprender a leer esas imágenes y analizar la carga que contienen, “abriéndolas” hacia contextos más amplios y poniéndolas en relación con otros relatos y discursos que interpretan esa realidad, es una tarea educativa de primer orden.

En segundo lugar, hay que recordar que “la imagen” no es un artefacto puramente visual o icónico, sino una práctica social material que produce una cierta imagen y la inscribe en un marco social particular, y que involucra a creadores y receptores, productores y consumidores, poniendo en juego una serie de saberes y disposiciones que exceden en mucho a la imagen en cuestión. Explicitarlo y trabajarlo es un aspecto fundamental para “educar la mirada”.

Formas de subjetivación en la posmodernidad. RESUMEN

Formas de subjetivación en la posmodernidad DE Ma. Guadalupe Reyes Olvera, Janis Elizabeth Pacheco Pérez, Marco Antonio Macías L.Martha Patricia E. Aguilar Medina

 

Las nuevas formas y figuras de la posmodernidad también nos compelen y obligan a redirigir una mirada y una escucha que siga haciendo posible la operación de un sujeto que se siga captando en un punto inesperado. Esto, en un tiempo donde las formas y figuras clásicas y tradicionales cada vez se alejan más, y sin embargo, su esencia y su sustancia devienen de una cultura milenaria a la que las nuevas formas y figuras no le pueden dar carpetazo.

Posmodernidad y subjetivación del duelo en el niño latente.

Actualmente, bien pudiera considerarse al niño como un Rey debido a los privilegios que la legislación le otorga. Asimismo, el legado cultural que los padres tienen para transmitir al niño ya no es suficiente para educarlo, de manera que se requiere de mediadores para esta tarea: pediatras, legistas, educadores, entre otros, quienes dictan el deber ser y los saberes necesarios para la educación de los niños, sin embargo La exigencia de la economía capitalista orilla a que ambos padres trabajen cada vez más horas al día, teniendo que dejar en otras manos a sus hijos desde edades muy tempranas.

Es innegable la importancia que tienen las estancias infantiles como un espacio donde disminuye la vulnerabilidad de los niños ante la ausencia parental, no se pueden dejar de considerar las posibles repercusiones subjetivas que puede ocasionar en algunos niños, el hecho de ser llevados a las estancias infantiles desde edades muy tempranas, dado que con esta separación abrupta, que se efectúa particularmente con los más pequeños, se rompe algo más que una posible dependencia alimenticia; también se trastoca una condición cultural y subjetiva.

El niño pequeño, ocupa, en el mejor de los casos, un lugar privilegia-do para los padres, un lugar fálico que fue denominado por Freud cómo su majestad el bebé”.  Sin embargo el niño Rey desde muy pequeño deja de reinar en su propio hogar, y tanto los padres como los niños viven como un total antagonismo las consecuencias de esta contradicción, pues ante los ojos de la sociedad occidental, el niño debe tener toda serie de privilegios; educación formal, salud, respeto, amor y horas de esparcimiento. Al niño no debe faltarle “nada” porque es el futuro de la nación.

Ya sea por el anhelo de coincidir con los derechos del niño que esta sociedad demanda, o por la sola necesidad de subsistir, cada vez con mayor frecuencia, ambos padres trabajan todo el día, por lo que  los niños, quienes al crecer ya no pue-den ser guardados en las estancias infantiles, asisten a las escuelas de educación básica.

En este tenor, el horario escolar de los niños, difícilmente coincide con el que tienen los padres de éstos en sus trabajos, por lo que en mu-chas ocasiones los niños, al salir de clases, se acompañan por las nodrizas del siglo XXI: televisión, videojuegos, computadoras (con su comunicación virtual), celulares, Ipod, etc. cuidan hoy a los niños, enseñándoles uno de sus principios fundamentales de la economía capitalista: el consumismo y la sustitución de casi todo lo que se puede obtener en el mercado (por ejemplo, las nuevas tecnologías utilizadas en el hogar), tapando así la soledad y la falta por ésta impuesta.

 

Los niños quieran sustituir sus aparatos de entretenimiento por tecnologías más modernas, Son innegables los beneficios que tiene la tecnología moderna y actualmente, Sin embargo, la misma tecnología que acorta distancias y posibilita conocimientos en otros tiempos insospechados, en ocasiones genera apatía para que los niños se interesen por establecer una comunicación personal con la gente que les rodea.

 

La tendencia a la sustitución que crea la actual economía capitalista, genera la falacia de que es posible reemplazar y obtener casi todo lo que se desee.  El deseo no tiene objeto. El deseo es el motor que nos mueve en la vida y sin embargo nunca se colma. Si el sujeto desea es porque le falta algo. La falta nos constituye como sujetos; ésta hace posible la comunicación entre los seres humanos, la cultura y hasta la ilusión del amor. La persona que busca su satisfacción con la obtención de una mercancía, descubre decepcionado que no es eso lo que busca y se vuelve a relanzar en la demanda de otro objeto de consumo.

 

Los objetos de consumo no colman el deseo. Sin embargo, actual-mente, el mercado fabrica productos para todas las edades, gustos y es-tratos sociales, mismos que son puestos a la venta con el artificio de col-mar cualquier deseo y obturar.  Los educadores ven con asombro la aparición de comportamientos en los niños, a los que nombran como “trastornos de conducta”, y exigen a los padres con frecuencia que lleven a sus hijos con el psicólogo, pues consideran que esta conducta les impide desempeñarse “óptimamente”. Entre dichos trastornos se pueden mencionar; desinterés por los contenidos curriculares y apatía, agresión a los compañeros, falta de respeto a las autoridades, inquietud excesiva, trastornos alimenticios, etc.

Los padres acuden con el “especialista” en numerables ocasiones presionados por la institución educativa y en escasas, realmente preocupa-dos por lo que ellos (los padres) “pueden estar haciendo mal” para que sus hijos no correspondan con los estereotipos de este “mundo feliz.

Ni la institución ni los padres parecen entrever que algunos niños evidencian con estos síntomas el probable tránsito de un duelo

LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS MASIVOS EN LA FORMACION DEL SUJETO: UNA PERSPECTIVA PSICOANALÍTICA . RESUMEN

RESUMEN DEL ARTICULO

LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS MASIVOS EN LA FORMACION DEL SUJETO: UNA PERSPECTIVA PSICOANALÍTICA  Enrique Guinsberg*

 

Se busca comprender cómo y por qué se produce una incidencia de los medios masivos de difusión en el proceso de constitución del Sujeto así como proponiendo una forma de estudio que permita una integración de los procesos de emisión y de recepción, hoy muchas veces vistos por separado

 

LOS MEDIOS COMO SUJETADORES

Se entiende al psiquismo como indefectiblemente conformado y atravesado por los procesos sociales e históricos concretos que actúan en el proceso de socialización

Un primer y fundamental aspecto a señalar es que,  los niños conviven actualmente con los medios desde el inicio de su vida, al punto que para ellos el televisor “es un aparato receptor que ya forma parte de la ecología familiar” , y de manera muy acelerada desde hace un tiempo se incorporan al mundo electrónico en sus diversas formas (juegos, internet, etc.), lo que refuerza el peso tanto de su poder como el de unos contenidos que penetran a niveles inconcientes, situación que continuará a lo largo de toda la vida en un momento donde los medios, sobre todo los electrónicos, incrementan su capacidad de llegada y de internalización en la subjetividad. En este sentido es importante destacar que la importancia de tal penetración no pasa sustancialmente por los criticados mensajes subliminales en el sentido perceptivo de estos, sino por las significaciones de la infinita cantidad de mensajes que los sujetos reciben cotidianamente a través de la múltiple gama de programas (informativos, de diversión, etc), donde muchas veces los contenidos manifiestos son la cubertura de los latentes (en emisión y recepción).

Respecto a la estructuración del aparato psíquico, recordemos que el niño nace puro Ello.  A partir de los cuales se forman el Yo y el Super yo en el citado proceso de socialización que se realiza con la intervención de las múltiples instituciones sociales.

 

La constitución del Yo es producto tanto de un complejo proceso de identificaciones como del paulatino reemplazo del principio del placer por el principio de realidad. Y si bien, como ya se dijo, clásicamente se consideró que en ambos es la familia la que tiene el rol central – con el apoyo de las Instituciones escolares y religiosas-, hoy no puede negarse ni minusvalorizarse la creciente influencia de los medios masivos de difusión, con mayor razón por llegar antes que tales instituciones o cuando no se  accede al aparato educativo

 

Es cierto que los modelos identificatorios básicos surgen sobre todo de los vínculos afectivos del niño con sus relaciones directas (padres, abuelos, maestros más tarde, etc), Pero ¿cómo dejar de ver que hoy el niño se encuentra en contacto con múltiples modelos y figuras provenientes de un televisor con el que se relaciona desde siempre, luego con caricaturas, juego electrónicos, etc? Modelos de todo tipo (actores, deportistas, vedettes, galanes, protagonistas de series y telenovelas) no sólo llamativos, impactantes y deseados por su éxito, omnipotencia, belleza, etc, sino que también cambian en formas y nombres pero mantienen significados

 Una simple e incluso elemental observación sobre los comportamientos de nuestro tiempo permite ver cómo existe un muy alto grado de identificación con múltiples figuras televisivas, cinematográficas y musicales: imitación de gestos, conductas y vestimentas, adopción de sus nombres en juegos.

Ademas de esta llegada directa se encuentra otra directa, a través del el entorno familiar y educativo -ya formados e ideologizados por los medios -, compañeros de juegos, etc. que transmiten comportamientos, normas, modelos, “necesidades” y actitudes cotidianas fomentadas por los héroes prototípicos, anuncios publicitarios, consejos de personajes admirados y seguidos, etc

 

En cuanto al paso del principio del placer al de realidad resulta evidente la incidencia de los medios al ser éstos actualmente no sólo los que muestran a esta última sino incluso “construyen” lo que debe entenderse por “realidad”.  puede decirse sin duda alguna que en la absoluta mayoría de los sujetos actuales la idea que tiene acerca de la “realidad” es producida por los medios en general y la TV.

 

En este sentido es importante recordar cómo los estudios sobre comunicación destacan la construcción por éstos de lo que Shaw llamó la agenda-setting, teoría que sostiene que “como consecuencia de la acción de los periódicos, de la televisión y de los demás medios de información, el público es consciente o ignora, presta atención o descuida, enfatiza o pasa por alto, elementos específicos .de los escenarios públicos.

 

El presupuesto fundamental de la agendasetting es que la comprensión que tiene la gente de gran parte de la realidad social es modificada por los media”.

 

En la medida en que todo sujeto actúa de acuerdo a lo que entiende por “realidad”, es comprensible que se busque que todos o la mayoría de una sociedad compartan la que interesa que se vea como tal a los sectores del poder, sea para mantener la estructura existente o dificultar las transformaciones que atenten contra ella. Por eso todo lo ampliamente estudiado y conocido acerca de los silencios y censuras sobre aspectos considerados peligrosos, tergiversaciones y distorsiones, fragmentación de la “realidad” para evitar el conocimiento de la totalidad, etc. Esta es una de las formas más claras para lograr que el sujeto se encuentre sujetado al sistema en que vive.

RESUMEN. LAS ABUELAS/OS CUIDADORES DE SUS NIETOS/AS: TAREAS DE CUIDADO, BENEFICIOS Y DIFICULTADES DEL ROL

RESUMEN.  LAS ABUELAS/OS CUIDADORES DE SUS NIETOS/AS: TAREAS DE CUIDADO, BENEFICIOS Y DIFICULTADES DEL ROL

 

Cada vez es más frecuente que abuelos y abuelas se impliquen en ciertas tareas regulares de cuidado de sus nietos/as como forma de ayuda a los hijos, siendo un importante recurso que permite conciliar la vida laboral y familiar de éstos

Los resultados apuntan a que la principal razón por la que los abuelos cuidan a sus nietos es de tipo laboral. Entre las tareas de cuidado destacan aquellas relacionadas con el ocio y las ayudas instrumentales. En cuanto a los efectos de este rol, destaca la gran satisfacción por los cuidados ofrecidos, mientras que los aspectos más negativos reflejan un cierto nivel de cansancio y sentimientos de obligación con esas tareas.

Es sobradamente conocido que la configuración de la familia en los países desarrollados ha venido cambiando de forma notable en las últimas décadas. Parte de este cambio se recoge en lo queautores como Knipscheer han etiquetado como verticalización de la familia, por una parte cada generación dentro de la familia tiene menos miembros, resultado del descenso en la tasa de natalidad, y por otra aumenta la probabilidad de coincidencia de múltiples generaciones dentro de una misma familia como consecuencia del aumento en la esperanza de vida.  Las consecuencias de estos cambios sociodemográficos se pueden apreciar en diversos aspectos de las relaciones familiares, en particular en el incremento en la duración de las relaciones intergeneracionales y el número de abuelos y abuelas que ven a sus nietos alcanzar la adolescencia, la juventud e incluso la edad adulta.  La existencia de relaciones de larga duración entre los abuelos y nietos, así como su incorporación activa en tareas como el cuidado de los nietos (son cambios que indican la relevancia cada vez mayor de la figura del abuelo/a en el sistema familiar.

Las madres, figuras que tradicionalmente se han ocupado de las tareas de crianza de los hijos, se han incorporado masivamente en las últimas décadas a entornos laborales fuera del hogar. Esto ha provocado que sean necesarios cada vez con mayor frecuencia nuevos recursos  y figuras que puedan llegar allí donde el trabajo limita a los padres y, sobre todo, a las madres. En este contexto, el papel del abuelo/a como recurso al que acudir para el cuidado de los nietos/as es cada vez más frecuente.

 Este papel de cuidador que asumen muchos abuelos y, sobre todo, las abuelas se puede dar en circunstancias y con intensidades diferentes. Así, podemos imaginar un continuo de cuidados: en un extremo se situarían aquellas abuelas y abuelos que ejercen como cuidadores auxiliares, ocupando relativamente poco tiempo. En el otro extremo encontraríamos aquellos abuelos y abuelas que tienen a su cargo de manera continua a sus nietos, ejerciendo un papel paternal  sustitutorio, ocupando esos cuidados gran cantidad de tiempo y esfuerzo . Este papel de cuidador parental de los abuelos es el que ha recogido gran parte de la literatura existente, resaltando el estrés y el efecto que tiene para la salud de estos abuelos realizar este rol de padres en un momento no-normativo de sus vidas

En España la mitad de los mayores desempeñan un rol asistencial activo si se encuentran en circunstancias personales (capacidad) o situacionales (cercanía o convivencia) apropiadas para ello.

Muchas abuelas se sienten satisfechas de poder aportar cuidados y sienten que, además de aportar su ayuda a la familia, cuidar a los nietos es una tarea en la que encuentran significado y son las que menos sentimientos conflictivos tienen. Sin embargo, los cuidados también podrían llegar a generar consecuencias negativas en el cuidador efecto al que algunos autores han buscado incluso una denominación propia, el ‘síndrome de la abuela esclava’, caracterizado básicamente por síntomas característicos de las situaciones de estrés.

La asunción de responsabilidades parentales por parte de los abuelos y abuelas generalmente no es fruto de una decisión personal, sino consecuencia de ciertas circunstancias en las que se ven inmersos y que suelen implicar algún tipo de   problemática psicosocial o personal, temporal o no, que afecta a los padres. Así, ciertas situaciones como el divorcio, los embarazos adolescentes o la incapacidad de los padres para cuidar de sus hijos (debido a, por ejemplo, problemas de drogadicción, encarcelación, muerte o enfermedad mental) podrían precipitar esta implicación del abuelo/a como cuidador principal.

Una de las razonesl que esgrimen los abuelos  por la que cuidan a sus nietos es el poder ayudar a sus hijas a que trabajen fuera del hogar, en cuanto a las tareas de cuidado realizadas se destacan las siguientes acciones instrumentales: fueron instrumentales (llevarle o traerle del colegio; vigilarle mientras se entretiene), de ocio (jugar y pasear) y disciplina (elogiarlo) y todas ellas se ven influenciadas por alguno de los siguientes cinco factores (edad del abuelo, edad del nieto, género del abuelo, línea familiar y género del nieto), llevarlo o recogerlo del colegio es más frecuente a más edad del abuelo/a, del nieto/a y que la abuela sea la cuidadora auxiliar. Las acciones de vigilancia y atención son más frecuente a menor edad del nieto y si el nieto es varón. Jugar con el nieto/a es mayor tanto si el abuelo como el nieto son más jóvenes. La menor edad del nieto vuelve a influir en la tarea de pasear juntos, y por último, tareas de elogio se producen a menor edad del abuelo y si el abuelo es mujer.

 

Efectos del rol.

Se destaca que la mayoría de los abuelos disfrutan su rol y se sienten más cercanos a los niños. En efectos negativos se destaca el stress y el cansancio dependiendo de la edad del abuelo.

PROPUESTA DE BIBLIOGRAFIA A REVISAR: CONCEPTO INSTITUCIONES EMERGENTES

PROPUESTAS BIBLIOGRAFICAS A REVISAR

MARCAS

GILLES LIPOVESTKY, LA ERA DEL VACÍO, ENSAYO SOBRE EL INDIVIDUALISMO CONTEMPORÁNEO, ANAGRAMA, 2000, FECHA DE CONSULTA: NOVIEMBRE DE 2014, DISPONIBLE EN: HTTP://FIDO.PALERMO.EDU/SERVICIOS_DYC/BLOG/DOCENTES/TRABAJOS/6553_15813.PDF

ABUELOS

CARMEN TRIADÓ, FELICIANO VILLAR LAS ABUELAS/OS CUIDADORES DE SUS NIETOS/AS: TAREAS DE CUIDADO, BENEFICIOS Y

DIFICULTADES DEL ROL, DISPPNIBLE EN:  HTTP://INFAD.EU/REVISTAINFAD/2008/N1/VOLUMEN4/INFAD_010420_455-464.PDF

SANZ PONCE, R., MULA BENAVENT, J.M. & MORIL VALLE, R. LA RELACIÓN ABUELOS-NIETOS-ESCUELA: UNA EXCUSA O UNA NECESIDAD, UNIVERSIDAD DE BARCELONA, DISPONIBLE EN: HTTP://WWW.CITE2011.COM/COMUNICACIONES/FAMILIAS/142.PDF

SACRAMENTO PINAZO, JULIÁN MONTORO, LA RELACIÓN ENTRE ABUELOS Y NIETOS FACTORES QUE PREDICEN LA CALIDAD DE LA RELACIÓN INTERGENERACIONAL*, REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA (RIS), 2004, DISPONIBLE EN: HTTP://REVINTSOCIOLOGIA.REVISTAS.CSIC.ES

MEDIOS ELECTRONICOS.

MARITHZA SANDOVAL ESCOBAR, LOS EFECTOS DE LA TELEVISIÓNSOBRE EL COMPORTAMIENTO

DE LAS AUDIENCIAS JÓVENES DESDE LA PERSPECTIVA DE LA CONVERGENCIA Y DE LAS PRÁCTICAS CULTURALES, 2006, DISPPONIBLE EN: HTTP://WWW.REDALYC.ORG/PDF/647/64750202.PDF

FRANCISCO BERNETE, USOS DE LAS TIC, RELACIONES SOCIALES Y CAMBIOS EN LA SOCIALIZACIÓN DE LAS Y LOS JÓVENES, DISPONIBLE EN: HTTP://WWW.INJUVE.ES/SITES/DEFAULT/FILES/RJ88-08.PDF

GUADALUPE REYES OLVERA1, JANIS ELIZABETH PACHECO PÉREZ, MARCO ANTONIO MACÍAS L, MARTHA PATRICIA E. AGUILAR MEDINA,   FORMAS DE SUBJETIVACIÓN EN LA POSMODERNIDAD, UARICHA REVISTA DE PSICOLOGÍA,, DISPPNIBLE EN: HTTP://WWW.REVISTAUARICHA.UMICH.MX/ARTICULOS/UARICHA_15_013-027.PDF

ENRIQUE GUINSBERG, LA INFLUENCIA DE LOS MEDIOS MASIVOS EN LA FORMACION DEL SUJETO: UNA PERSPECTIVA PSICOANALÍTICA, DISPONIBLE EN: HTTP://WWW.SCIELO.BR/PDF/PE/V8N1/V8N1A02.PDF

DANNY-ROBERT DUFOR DISPONIBLE EN: LA FÁBRICA DEL NIÑO POSMODERNO”  HTTP://FILES.LECTURAS-100HSII.WEBNODE.ES/200000003-7806E79038/4.LA%20F%C3%A1BRICA%20DEL%20NI%C3%B1O%20POSMODERNO.PDF.

 

INSTITUCIONES-EMERGENTES ABUELOS. RESUMEN

RESUMEN  ARTICULO DENOMINADO LA RELACIÓN ABUELOS-NIETOS-ESCUELA: UNA EXCUSA O UNA NECESIDAD

FUENTE:

SANZ PONCE, R., MULA BENAVENT, J.M. & MORIL VALLE, R. LA RELACIÓN ABUELOS-NIETOS-ESCUELA: UNA EXCUSA O UNA NECESIDAD, UNIVERSIDAD DE BARCELONA, DISPONIBLE EN: HTTP://WWW.CITE2011.COM/COMUNICACIONES/FAMILIAS/142.PDF

Las exigencias laborales y las nuevas estructuras familiares han afectado al rol de los abuelos, convirtiéndoles en soporte de la organización de la vida.

A las habituales relaciones de los padres con la Escuela, hay que sumar las interacciones entre ducadores y abuelos, ya que éstos se han convertido en agentes esenciales en el proceso de formación de los niños al colaborar activamente en su educación.

Es por ello que parece necesaria una acción educativa que actualice el papel del abuelo como educador, sin renunciar a su realización personal. Desde este trabajo, se plantea la creación de espacios de formación para los abuelos que posibiliten el crecimiento personal, el intercambio de experiencias, la actualización en conocimientos y el desarrollo de estrategias educativas,

La evolución del papel del abuelo/a en la sociedad y en la familia.

 Tradicionalmente, la visión del papel del abuelo/a en la sociedad y en la familia ha tenido un componente negativo. La sociedad ha valorado aspectos como la juventud, la fuerza y el vigor de los jóvenes, denostando y olvidando ciertas cualidades de la vejez. Esta visión o papel ha estado caracterizado por dos componentes fundamentales. Por un lado, por la aceptación social y familiar del progresivo declive biológico sufrido por los mayores, que en muchos casos situaba al abuelo/a en una situación de “inutilidad” y de espera.  Y por un lado por los indiscutibles lazos de amor entre abuelos/as y padres, que obligaban al cuidado de éstos últimos a sus progenitores, en un intento por devolver todo el amor y todo el cuidado recibido en su infancia, pero entendido, en muchos casos, como una carga familiar. Afortunadamente, en los últimos años, se está produciendo, aunque de manera lenta, un cambio sustancial en la visión y el papel de los abuelos/as.

El crecimiento cualitativo y cuantitativo respecto a la esperanza de vida media de la población, que ha supuesto un envejecimiento poblacional notable en nuestro país, el incremento sustancial de los estándares educativos y culturales de la población; el aumento en el poder adquisitivo medio de las familias, con una clara propagación de la clase media, además, de un aumento en la  cantidad y calidad de su tiempo libre y de ocio; la consolidación de la familia nuclear, compuesta únicamente por el padre, la madre e hijos –la media no llega a dos hijos por familia en España;- la independencia física y económica de los abuelos/as respecto de sus hijos –distinguiéndose diferentes núcleos familiares.

Entre esas consecuencias, en muchos casos, destaca la incapacidad de la familia para poder atender a todas las demandas de cuidado y educación de sus hijos, con el consecuente surgimiento de la figura del “abuelo/a educador” o del “abuelo/a canguro.

Este cambio radical en la imagen social del abuelo/a, que vuelve a sentirse útil, precisa de una redefinición de su propio espacio y de una adaptación a sus  nuevas realidades familiares.

Adaptación a las nuevas realidades familiares.

El proceso de adaptación de los abuelos/as a las nuevas realidades y  necesidades familiares ha sido vivido o está siendo vivido desde una doble perspectiva: por un lado, desde la alegre o sumisa aceptación de la responsabilidad de educar/cuidar a los nietos, que provoca, en muchos casos, un distanciamiento, a veces voluntario, de los abuelos/as con su entorno natural.

Por otro lado, se vive, a veces, desde el enfrentamiento y la problemática de las relaciones abuelos-padres e hijos. La confrontación de diferentes  concepciones o modelos acerca de la educación de los hijos y nietos, no olvidemos que se encuentran en distintos estadios vitales –ellos ya educaron y no se encuentran con fuerzas ni ganas de seguir haciéndolo;- la transmisión de una distinta jerarquía de valores; el consentimiento exagerado o la no imposición de normas ni horarios.

En definitiva, aprovechar los lazos de amor entre abuelos/as y nietos para favorecer una relación afectiva educativa de calidad; propiciar la asunción de su nueva realidad de una manera no traumática; y aprender a negociar las nuevas expectativas personales, familiares y sociales en el trato con sus nietos.  Esta relación intergeneracional beneficia, tanto a abuelos/as como a nietos, ya que se establece entre ellos un intercambio en las dos direcciones. Los abuelos entregan cuidado, amor, transmisión de valores,  afecto, experiencias de vida, compañía, … y, por otro lado, reciben amor, entretenimiento, compañía, estimulo,

SER ABUELO HOY.

 Los abuelos se han convertido en figura relevante e importante para la educación de los niños y se encuentran cada vez más implicados en ella.

Pueden, y de hecho transmiten, valores familiares y mantienen el vínculo entre generaciones. Valores considerados esenciales en la formación de los futuros ciudadanos y convenientes para su desarrollo psicológico: afecto, experiencia, confianza, sabiduría, memoria, diccionario de la vida, raíces que mejoran el necesario enlace intergeneracional, así como la mejora de la comprensión de la conciencia social del mundo en el que viven.

Tipología de abuelos.

La redefinición de las relaciones que se establecen en las familias, y entre cada uno de sus miembros, hace que sea necesario definir un nuevo rol de los abuelos, atendiendo de una manera muy especial al aumento de expectativa de vida que se está produciendo en cada una de las generaciones.

El componente que caracteriza a los que podríamos denominar tipos de abuelos, es precisamente, su diversidad, condicionada ésta por las diferentes funciones que ellos realizan o que van realizando a lo largo de esta etapa de su existencia.

 

El rol de los abuelos en la sociedad actual.

Partimos del hecho de que convertirse en abuelo requiere de “nuevas  adaptaciones, un cambio en la propia identidad y en la definición de uno mismo” Además, es evidente de que no existe el prototipo de abuelo típico.

Como señalan algunos investigadores se han producido cambios en la duración del rol de ser abuelo, es decir la cantidad de tiempo que se es abuelo.

El rol de ser abuelos, se encuentra fuertemente individualizado, definiéndose como “diverso y heterogéneo” así como un rol multidimensional. En este análisis también debemos considerar si se define, dicho rol, desde las consideraciones de los propios abuelos o, por el contrario, desde las impresiones de los niños.

El surgimiento de lo que podríamos denominar una generación intermedia de abuelos que a la vez atiende a sus propios padres y/o a sus hijos y nietos, y que incluso se encuentra en edad laboral. El abuelo actual desempeña un papel mucho más activo.

Ser abuelo supone acceder al posicionamiento de una función específica, inscrita en la dinámica de la trama familiar. Ese papel, posee como elemento originario y definitorio, que no se trata de un cometido elegido, sino más bien atribuido. Moragas aclara que la sociedad no determina el deber ser o hacer del rol del abuelo. No es un papel institucionalizado, o como señalan Rico, Serra y Viguer puede ser descrito como un “rol sin rol”, al no estar definidas y delimitadas con precisión sus obligaciones y derechos. O como recuerda Pinazo no existen “normas institucionales sobre la  conducta que debe tener un abuelo,” es decir, no hemos determinado el deber ser, lo que la inmensa mayoría de la sociedad ha consensuado que tendría que ser su comportamiento más adecuado.

No se pueda determinar un único rol de abuelo, sobre todo, si tenemos en cuenta que el rol de ser abuelos puede venir condicionado por variables tan diversas como edad, género, familia de origen (paterna o materna), condición social y cultural, estado de salud, distancia geográfica y su incidencia en la frecuencia del trato, elementos como las creencias religiosas o la personalidad, así como otras múltiples circunstancias.

Castro Gallardo estableció las “funciones típicas” de los abuelos y las diferenció en influencias directas, es decir, aquellas “relacionadas con el papel del abuelo como compañero de juegos, cuidador, consejero, modelo, historiador, confidente, amortiguador entre padres e hijos”; e influencias indirectas referidas “al apoyo emocional y económico que ofrecen a los padres.”

Neugarten y Weinstein establece 5 estilos de abuelos:

Formal

Buscador de diversión

Cuidador/ sustituto

Reserva de conocimiento /sabiduría familiar

Distante

El rol del abuelo educador del que habla Voli (2009) que ha de desarrollar múltiples estrategias, convirtiéndose en un “guía y facilitador del aprendizaje.” Entre ellas destacan:

*Desde ser autoridad sobre determinados conocimientos, a aprendiz de otros.

*Desde ser un reformador de hábitos o promotor de caminos para la solución de problemas, a la vez que mediador de conflictos.

*Un creador de atmósferas lúdicas adecuadas; actor, contador de experiencias y humorista si se requiere.

*Evaluador de experiencias e intérprete de situaciones. Y si fuese necesario un buen diplomático, economista y comunicador.

Otro criterio que ha de ser tenido en cuenta para comprender el rol de ser abuelo es, precisamente

Relaciones.

 Sáez, Rubio y Dosil señalan que la red familiar se basa en un sistema de intercambios interpersonales de carácter voluntario, que van desde el apoyo emocional hasta las más diversas formas de ayuda. También Rico, Serra y Viguer señalaron que la relación intergeneracional entre padres y abuelos constituye un vínculo de doble direccionalidad. Cuando hablamos de  esa doble direccionalidad también nos estamos refiriendo al abuelo como parte integrante de la red social del niño y al niño formando también parte del tejido  de relaciones de sus abuelos. De cualquier modo, cuando se trata de relaciones, no podemos olvidar, el arte de la comunicación, la importancia del lenguaje, la escucha activa, que permiten el entendimiento del complejo mundo emocional del niño. Además, debemos tener presente las posibles diferencias en las relaciones del abuelo y de abuela con sus nietos.

Uno de los aspectos más importantes que se presentan en las relaciones entre abuelos y nietos sea la denominada transmisión intergeneracional. La transferencia de información, el traspaso de la tradición, la socialización tanto individual como social, lo que podríamos denominar la “memoria histórica,” hay que añadir la transmisión de los saberes de la experiencia así como los contenidos y valores de la tradición cultural familiar.

Necesidad educativa (formativa) de los abuelos/as.

 La distancia entre las competencias o capacidades aprendidas y adquiridas por los mayores en sus años de estudiantes y los nuevos contenidos nacidos de la revolución tecnológica, científica y cultural sufrida en los últimos años, hacen necesaria una formación continua y constante que facilite la adaptación de los abuelos a las nuevas realidades y circunstancias.

La “necesidad de una intervención socioeducativa del educador social  con las personas mayores basada en el descubrimiento de las necesidades latentes en materia cultural, formativa y recreativa, así como de la formación de grupos que posean los mismos intereses y necesidades y, además, implicándolos en actividades con su entorno comunitario”

Las escuelas de abuelos/as y los abuelos/as y la escuela.

 Esta relación entre escuela y abuelos/as debería tener un enfoque bidireccional.  Los muchos beneficios que la escuela puede aportar al aprendizaje a lo largo de toda la vida de los mayores. Dotarles de conocimientos, habilidades, aptitudes, …., que los capaciten para enfrentarse a un mundo en constante cambio.

La escuela, estaría perdiendo una oportunidad única para aprovechar el poso de conocimientos y experiencias vitales acumuladas por estas personas a lo largo de sus vidas, si no contara –hasta el momento no se está haciendo- con ellos. Abrir las puertas de los centros educativos a los abuelos/as es abrir las puertas a libros vivos de historia, es reconocerles sus esfuerzos y su trayectoria, es dignificarlos socialmente y ante sus nietos, es, en definitiva, fomentar la transmisión de una educación en valores morales, desde la ternura y la experiencia.

Estas escuelas están destinadas a favorecer un aprendizaje intergeneracional, que permita a los abuelos/as superar las barreras intergeneracionales,  entender y hacerse entender por sus familiares más jóvenes, tomar conciencia de sus derechos y de su valor en la familia y en la sociedad y enfrentarse a los nuevos cambios sociales, culturales, científicos, tecnológicos y familiares de la sociedad del siglo XXI.

EL VINCULO ADULTO-NIÑO: UNA ASIMETRIA EN CRISIS o “Zapping a la infancia”

ResumenFuente Bibliografica:

Noemí Allidière EL VINCULO ADULTO-NIÑO: UNA ASIMETRIA EN CRISIS o “Zapping a la infancia”,disponile en: http://catedras.fsoc.uba.ar/allidiere/PDFs/El_vinculo_adulto_nino.pdf

A nivel más específicamente psicológicose observa  una  profunda orfandad del hombre y de la mujer, cronológicamente adultos de la posmodernidad, misma que se encuentra potenciada, por la inoperancia en que han caído sus propios modelos parentales y filiales internalizados desde la infancia. Inoperancia que los descalifica para ser usados como patrones en la relación actual con sus propios hijos, ya que se trata de estilos de parentalidad y filialidad que fueron moldeados según las pautas de un mundo que ha desaparecido.

Existe una dificultad en el ejercicio parentalidad, Todo ejercicio adecuado de los roles parentales (maternidad y paternidad) se basan en la aceptación de los prolongados vínculos de dependencia que los hijos establecen con sus padres, no nada mas material sino afectivo generando un aspecto emocional en el niño

Estas demandas de dependencia infantil se expresan a traves de la asimetría característica del vínculo niño adulto.

Asimetría por la que un niño inmaduro, sensiblemente vulnerable y extremadamente dependiente, recibe afecto, atención y cuidados por parte de un adulto maduro, menos vulnerable y con dependencias discriminadas.

Asimetría marcada no sólo por la dedicación de tiempo“real (presencia), sino también por el espacio mental (disponibilidad afectiva) de un adulto para con un niño.

Los padres y adultos, objetiva y subjetivamente huérfanos de la posmodernidad, presentan considerables dificultades para ubicarse, ellos mismos, en los roles parentales. Al no sentirse ni externa, ni internamente, sostenidos, no pueden sostener, a su vez, adecuadamente, a sus propios hijos en las prolongadas necesidades de dependencia afectiva y/o material características de la niñez.

Generando que los niños se perciban como más grandes y, en muchos casos, como casi adultos,“emparejándose, invirtiéndose o desdibujándose, consecuentemente, la simetría adulto-niño (padre/madre-hijo) imprescindible para llevar a cabo un proceso de crianza que favorezca en el pequeño la estructuración de una personalidad sana.

La simetría o emparejamiento (yo soy amiga/o de mis hijos) y la inversión de la asimetría en el vínculo adulto-niño (el niño ubicado en el lugar del adulto y sosteniéndolo emocionalmente) se ve estimulada al máximo, desde los medios masivos de comunicación y la publicidad

Se pierde, se desordena o se vuelve confusa la secuencia temporal del ciclo de la vida: infancia-dolescencia adultez- vejez.

Desde la perspectiva de la salud mental, la percepción distorsionada de los niños, por parte de los padres y adultos en general, no es inocua, ya que condiciona modelos de relación con los mismos que, al favorecer la confusión de roles, resulta generadora de psicopatología infantil, siendo la pseudomadurez (el chico que parece”grande) y la inmadurez crónica (el grande que permanece emocionalmente chico) sus expresiones sintomáticas más benignas, mientras que las estructuraciones fragmentadas del yo, la psicosis y la psicopatía (los niños actuadores, trasgresores y/o violentos) sus formas más graves

La sobreexigencia que recae sobre los chicos percibidos como mayores, suelen generarles, también, síntomas de orden somático (broncoespamos, cefaleas, dolores de estómago,mareos, etc.); y/o disfunciones y trastornos de la alimentación, se aprendizaje, de rendimiento escolar.

Esta percepción genera un problema por que favorecde la expulsión anticipada de la infancia del niño, dado el contexto que se vive, las estimulos exteriores no sse ajustan a las posibles respuestas en función de la madurez psicobiologica,y afectiva.

Anastacio Gonzalez

Maestria Educacion

Adriana Vivar

UPN Maestría Educación Campo Formación Docente Seminario de Investigación IV Semestre

Karina Monroy

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Anastacio Gonzalez

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Olga Rosales Valdez

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